martes, 27 de enero de 2015

Solución al Enigma - 6

En el siglo III a. C. Roma había comenzado la conquista de Hispania dentro de la Segunda Guerra Púnica cuando el Senado envió un ejército para bloquear el envío de refuerzos a Aníbal, que estaba en Italia.

La conquista duró 200 años.





Para castigar las incursiones de los rebeldes lusitanos a las ciudades sometidas al yugo romano, el entonces pretor Servio Sulpicio Galba, que gobernaba la Hispania Ulterior, los atacó en las zonas de las actuales Andalucía y Extremadura. Pero los lusitanos causaron a Galba enormes pérdidas y tuvo que retirarse.




Al poco tiempo entró nuevamente en la Lusitania y asoló el país. Cuando los lusitanos enviaron una embajada reclamando por la violación de un tratado que habían hecho anteriormente, Galba recibió a los embajadores amablemente y les prometió tierras fértiles donde se podrían establecer si permanecían leales a Roma.

Acudieron unos 30.000 lusitanos solicitando el cumplimiento de esta promesa y Galba los repartió en tres campamentos y les exigió que entregaran sus armas en señal de amistad; entonces los rodeó con todo su ejército y ordenó atacarlos; unos 9.000 fueron acuchillados y más de 20.000 prisioneros fueron vendidos como esclavos en las Galias. Sólo unos pocos pudieron escapar y entre ellos estaba Viriato.
Viriato, poco tiempo después, se puso al frente de los lusitanos e hizo frente a la expansión de Roma en el territorio comprendido entre el Duero y el Guadiana, incluyendo aproximadamente lo que hoy es parte de la provincia de Zamora, casi toda la provincia de Salamanca, el territorio occidental de la provincia de Ávila, Extremadura, el occidente de la provincia de Toledo y, por último, Portugal. 


Dio muerte a muchos romanos y llevó a cabo grandes hazañas. Se le conocía como Terror romanorum (El terror de los romanos). Durante ocho años consecutivos derrotó a todos los ejércitos romanos dirigidos por importantes generales, como el pretor Quintio, los cónsules Metelo y Q. Fabio Máximo Serviliano. Éste no tuvo más remedio que firmar la paz e incluso reconoció a Viriato como amigo del Pueblo Romano.


Se firmó formalmente la paz con el ejército lusitano pero, a pesar del acuerdo, como los romanos querían desembarazarse de Viriato, sobornaron a los ursonenses Audax, Ditalcos y Minuros para que lo asesinaran.

Al volver a su campamento, lo mataron mientras dormía. Luego fueron al campamento romano a cobrar la recompensa, pero el cónsul Servilio Cepión, sucesor y hermano de Serviliano, se la negó con las siguientes palabras: «Roma traditoribus non praemiat», esto es, "Roma no paga a traidores".


Otros pueblos como los arevacos (celtíberos) opusieron también una heróica resistencia en una fase intermedia de la conquista romana.

La ciudad más famosa de los arevacos fue Numancia, que tuvo en jaque durante veinte años a diversos ejércitos romanos hasta que, al ser asesinado Viriato, se tomó más en serio la destrucción de esta ciudad que parecía estar humillando a los romanos.


Escipión Emiliano, apodado entonces el Africano Menor y nieto adoptivo del vencedor de Cartago, Publio Cornelio Escipión el Africano, tomó posiciones enfrente de Numancia a la que no dio opción de pelear. Cauto y sagaz, Escipión concibió el plan de cercar y sitiar a los numantinos hasta que faltos de fuerza se rindieran.
Tras quince meses de asedio la ciudad cayó, vencida por el hambre. Sus habitantes prefirieron el suicidio a entregarse e incendiaron la ciudad para que no cayera en manos de los romanos. Los pocos supervivientes fueron vendidos como esclavos.



Escipión regresó a Roma y allí celebró su triunfo desfilando por las calles con cincuenta de los numantinos capturados. Para entonces, Numancia y "la resistencia numantina" ya se había convertido en leyenda.



Así, las respuestas a este Enigma son:

1ª- Las guerras entre Roma y Cartago fueron las Guerras Púnicas y, de las tres que se libraron, fue en la segunda cuando el escenario estuvo en Hispania.
2ª-Los dos episodios más escalofriantes en territorio hispano a manos de los romanos fueron:
- la masacre de lusitanos desarmados tras en engaño del pretor Galba
- la resistencia y suicidio de los numantinos ante el cerco de Escipión Emiliano

3ª- Los romanos sobornaron a unos ursonenses para que asesinaran a Viriato. Cuando fueron al campamento romano a cobrar la recompensa, el cónsul Servilio Cepión se la negó diciendo: «Roma traditoribus non praemiat», esto es, "Roma no paga a traidores".

Y los alumnos que han acertado este Enigma aunque con algunas inexactitudes han sido:

-Alba Herráez (1º Bach)
-Raquel Fernández y Susana Reques (1º Bach)
-Ana Escribano (4ºESO)


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